sábado, 6 de marzo de 2010

Sólo 50 de las más de 5.000 enfermedades raras tiene tratamiento

Las personas afectadas por una enfermedad rara (que, en verdad en castellano habría que llamar infrecuentes) tienen una dura lucha para que alguien se ocupe de ellos. Como tienen, tomada una a una, muy baja incidencia (las padecen menos de 5 de cada 10.000 personas), las posibles ventas de un remedio serían muy bajas, mientras que el esfuerzo investigador para conseguirlo es el mismo (o superior) que el de medicamentos con mucha más salida comercial.
El resultado, según ha expuesto Ana Villegas, del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), es que de las más de 5.000 patologías catalogadas como raras, sólo 50 tienen tratamiento. "Las enfermedades raras suponen un reto y son de una gran complejidad clínica a la hora de su diagnóstico", ha afirmado Villegas en una conferencia con motivo del día mundial para recordar estas enfermedades. "Muchos de estos pacientes tienen una gran sensación de orfandad y abandono, puesto que su enfermedad tiene una baja prevalencia social", añadió durante la jornada organizada por Alexión Pharma, un laboratorio que en 2007 sacó el único tratamiento que existe para la hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN), una dolencia que se debe a que los glóbulos rojos se rompen, lo que provoca anemia y debilidad.Si tomadas una a una las enfermedades raras son muy infrecuentes, en su conjunto son muy relevantes. Se calcula que sólo en España hay más de tres millones de personas afectadas por una de ellas (una cifra que los expertos elevan a cinco millones si se tiene en cuenta que hay muchos pacientes leves sin diagnosticar).Dado el desinterés de la mayoría de los laboratorios -hay excepciones- por ellos, hace tiempo que los gobiernos y la sanidad pública han decidido asumir su tutela. Para ello se han desarrollado los programas de medicamentos huérfanos, que reciben subvenciones y tienen rebajas en las tasas de aprobación para ponerlos en el mercado. En España también existe desde 2007 el Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Raras (Ciberer), englobado dentro del CSIC y que agrupa a 61 grupos de investigación.

martes, 2 de marzo de 2010

¿Qué es un tsunami?

Un tsunami es una ola o serie de olas que se producen en una masa de agua al ser empujada violentamente por una fuerza que la desplaza verticalmente. Terremotos, volcanes, derrumbes costeros o subterráneos e incluso explosiones de gran magnitud pueden generar este fenómeno.
FUENTE El Mundo Digital
01/03/2010
El brusco movimiento del agua desde la profundidad genera un efecto de 'latigazo' hacia la superficie que es capaz de lograr olas de magnitud impensable. Teniendo en cuenta que la profundidad habitual del Océano Pacífico es de unos 4.000 metros, se pueden provocar olas que se mueven a 700 km/h. Y como las olas pierden su fuerza en relación inversa a su tamaño, al tener 4.000 metros puede viajar a miles de kilómetros de distancia sin perder mucha fuerza.Sólo cuando llegan a la costa comienzan a perder velocidad, al disminuir la profundidad del océano. La altura de las olas, sin embargo, puede incrementarse hasta superar los 30 metros (lo habitual es una altura de seis o siete metros).La causa más frecuente para la formación de olas gigantes son los terremotos ocurridos en el fondo marino. Cuando éste se mueve violentamente en sentido vertical, el océano ve alterado su equilibrio natural. Cuando la inmensa masa de agua trata de recuperar su equilibrio, se generan las olas gigantescas.Su tamaño dependerá de la magnitud del seísmo y de la deformación vertical del fondo marino. No todos los terremotos generan tsunamis, sino sólo aquellos de magnitud considerable, que ocurren bajo el lecho marino y que son capaces de deformarlo. Si bien cualquier océano puede experimentar un tsunami, es más frecuente que ocurran en el Océano Pacífico, donde son también más comunes los terremotos de magnitudes considerables (especialmente las costas de Chile, Perú y Japón).Además el tipo de falla que ocurre entre las placas de Nazca y Sudamericana (donde se ha producido el seísmo que ha azotado Chile), llamada de subducción -cuando una placa se va deslizando bajo la otra- hacen más propicia la deformidad del fondo marino y, por ende, los tsunamis u olas gigantes.Precisamente por eso los más devastadores casos de olas gigantescas han ocurrido en el Océano Pacífico, pero también se han registrado casos en el Atlántico e incluso en el Mediterráneo. Un gran tsunami acompañó los terremotos de Lisboa en 1755, el del Paso de Mona de Puerto Rico en 1918, y el de Grand Banks de Canadá en 1929.

La basura, el nuevo combustible

Hasta noviembre, Altamont Landfill era poco más que un montón de basura. Un enorme vertedero frente a San Francisco en el que, desde 1980, se han ido amontonando las más de 15 millones de toneladas de desperdicios producidos por la ciudad de la bahía.
Sin embargo, hoy los cientos de camiones de basura que se acercan a diario a sus colinas ya no van a descargar, sino a llenar el depósito. La compañía Waste Management ha convertido Altamont Landfill en la mayor planta de tratamiento de gas metano del mundo. A través de más de 200 pozos hundidos en las 100 hectáreas de esta minirrefinería, la compañía recoge este gas de efecto invernadero, producido por la descomposición de la basura, para transformarlo en gas natural licuado (GNL). Así se obtiene una fuente de energía con menor impacto ambiental que cualquier combustible fósil, cuyo uso podría servir para reducir las emisiones hasta en un 70%, y que además es entre un 30% y un 60% más barata que la gasolina.Desde su puesta en marcha, la estación vive un trasiego inusual. A diario, más de 500 camiones de basura, autobuses y vehículos escolares de una veintena de localidades del norte de California se acercan allí para llenar sus depósitos. El proceso es sencillo: después de extraer el metano, se licúa a -161ºC. Kenneth Lewis, director de operaciones de la planta, resume su labor: "Convertimos los basureros en centros de producción energética". La planta puede distribuir 60.000 litros de GNL al día, lo que significa ahorrar 11,3 millones de litros de diesel cada año y "evitar que 30.000 toneladas de CO2 lleguen a la atmósfera", asegura Lewis.UN COCHE POR HABITANTEEl coste de la instalación, 12 millones de euros, ha sido subvencionado en parte dos millones por el estado de California, el más castigado por la contaminación del tráfico. Cerca de 32 millones de vehículos circulan por sus carreteras, casi uno por habitante.El gobernador Arnold Schwarzenegger pretende reducir las emisiones en California un 25% para 2020. La nueva planta evitará que en los próximos cuatro años lleguen a la atmósfera 1,5 millones de toneladas de CO2. La administración ya negocia la aportación a una planta gemela a 40 kilómetros al sur de Los Ángeles, la ciudad con la mayor flota de autobuses impulsados por GNL del país, unos 2.700."El GNL reduce la dependencia de los combustibles fósiles y supone un enorme beneficio ambiental para las comunidades", asegura Duane Woods, vicepresidente de Waste Management. El giro ecológico de la compañía de Houston (Texas), que lleva más de un siglo dedicada a la recogida de residuos, parece haber calado. La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. estima que casi uno de cada tres vertederos municipales del país cuenta con algún proyecto energético.

Un herbicida de uso común cambia de sexo a las ranas

La atrazina, uno de los herbicidas agrícolas más empleados en el mundo, hace estragos en la vida sexual de las ranas. Cuando los machos de los anfibios se exponen a pequeñas cantidades de esa sustancia, un 75% de ellos queda esterilizado químicamente y un 10%... se convierte directamente en hembra.
FUENTE El Mundo Digital
02/03/2010
Esa es la conclusión de un estudio de la Universidad de Berkeley (California) publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' y que se ha llevado a cabo en condiciones de laboratorio con ejemplares de una especie africana ('Xenopus laevis'). Para el profesor Tyrone B. Hayes, director del estudio, el contacto con el pesticida condena a las ranas a la infertilidad. «Los machos de rana pierden testosterona y todo lo que esa hormona controla, incluido el esperma. Así que su fertilidad es tan baja que llega al 10% en algunos casos», afirma Hayes en referencia a los ejemplares que perdieron capacidad reproductiva. Pero es que hubo otros que, directamente, se transformaron en hembras. Según el estudio, este pesticida altera de tal modo el sistema hormonal de las ranas que una parte de los machos expuestos a él se feminizan y se transforman en hembras.En el medio natural, las ranas macho son hermafroditas en su etapa juvenil. En el estudio se comprobó que machos adultos pasaban a ser hembras al entrar en contacto con la atrazina. Ésta, al actuar sobre el sistema endocrino atenúa las hormonas que confieren los caracteres masculinos y, por tanto, permite la expresión reforzada de los valores femeninos. En el trabajo llevado a cabo en laboratorio, los machos auténticos copularon y procrearon con los machos feminizados.La investigación toca uno de los aspectos más controvertidos de la industria química, como es el efecto sobre los ecosistemas o la salud de los venenos de uso agrario. La atrazina, por ejemplo, está prohibida en Europa. En 2004, la UE decidió retirar su uso debido a que otros estudios señalaba que afectaba a la fertilidad de vertebrados como peces, reptiles y aves.La atrazina, sin embargo, sigue usándose en EE.UU., donde se emplea para eliminar malas hierbas en cultivos como el maíz. Su empleo evita roturar la tierra y reduce por tanto los costes agrarios."Aunque el experimento se ha llevado a cabo en laboratorio, otros estudios de campo muestran que la atrazina es un disruptor endocrino tan potente que está afectando a las ranas en el medio salvaje y puede posiblemente ser la causa de la disminución de anfibios en todo el mundo", ha afirmado Hayes al servicio de noticias Eurekalert. La atrazina no es el primer veneno agrario que afecta a la fertilidad. El pesticida DDT se prohibió porque dejaba estériles a las aves.

Terremotos: ¿está la naturaleza fuera de control?

Primero Haití, con cientos de miles de muertos. Después Chile, con más de 200, y Japón, donde, por fortuna, no se registraron víctimas. En tan sólo dos meses, la Tierra ha temblado con muchísima fuerza como si se levantara en armas.
FUENTE ABC Periódico Electrónico S.A.
02/03/2010
La potencia de estos terremotos -el chileno del pasado sábado ha alcanzado los 8,8 grados en la escala de Richter (uno de los mayores en los últimos cien años en todo el mundo), 7,2 el nipón y 7 el de Haití- nos ha sorprendido y conmocionado, como si esto no pudiera repetirse en un plazo de tiempo tan corto y algo anormal estuviera sucediendo. Sin embargo, los científicos aseguran que las entrañas del planeta no están más activas ahora que en otros tiempos desde que se tiene memoria y registros sísmicos. Simplemente, obedecen a las órdenes de una naturaleza que, en este caso y al contrario de lo que ocurre con el clima, sólo responde a sus propias normas, las que marca la geología. Y al ser humano no le queda más remedio que prevenir y, en la medida de lo posible, protegerse.«Un terremoto siempre es una sorpresa y más con estas dimensiones, pero en un lugar como Chile la actividad sísmica es alta y se sabe que estos terremotos pueden ocurrir», señala Luis Cabañas, sismólogo de la Red Sísmica del Instituto Geográfico Nacional. El seísmo de Chile ha sido especialmente duro, el segundo más potente del país después del registrado en 1960, con magnitud 9.5 y el mayor ocurrido en el mundo. El motivo de este castigo para los chilenos es que su país está situado en el llamado «círculo de fuego» que bordea los países del Pacífico, una de las zonas más sísmicas del planeta, donde se producen el 80% de los terremotos. «Estos terremotos ocurren como consecuencia de la convergencia de las placas tectónicas de Nazca y de Suramérica, lo que produce rupturas bastante intensas y violentas. La placa de Nazca de naturaleza oceánica se curva e introduce bajo la placa de Suramérica de carácter continental, formando lo que se denomina un margen de subducción», explica Cabañas.UN SEÍSMO GIGANTE AL AÑOPero, ¿por qué un terremoto tras otro en distintas partes del mundo? ¿Le sucede algo a la Tierra? «En principio, creemos que no, que es un comportamiento normal producido por el movimiento de placas», explica el experto. Las estadísticas indican que aproximadamente «hay un terremoto de magnitud superior a ocho al año -puede ocurrir uno o ninguno-, mientras que pueden registrarse entre 15 ó 18 seísmos de magnitud entre siete y ocho». Lo que ocurre es que no siempre se producen en zonas pobladas ni causan catástrofes tan graves, por lo que muchos se quedan en noticias poco destacadas que olvidamos con facilidad, hasta que uno golpea en una zona densamente habitada y provoca una catástrofe humana que se queda grabada en nuestra retina.La época que nos ha tocado vivir no ha sufrido más o menos terremotos que otras. Según Cabañas, lo que conocemos del registro sísmico «viene a ser estadísticamente constante». Tampoco influye la mano del hombre. «Es un proceso completamente natural. La intervenció humana no tiene por qué afectar, no tiene nada que ver con lo que sucede, por ejemplo, con el clima».Después del terremoto de Haití, algunos científicos advirtieron de que catástrofes similares pueden repetirse en Turquía y en Sumatra en los próximos años, y pedían a los gobiernos de estos países que tomasen medidas urgentes de protección antes de que fuera demasiado tarde. Sin embargo, Luis Cabañas indica que es «imposible predecir el lugar y el momento. Al final, los terremotos vuelven a ocurrir donde siempre han ocurrido, son los límites de las placas tectónicas sometidas a esfuerzos y deformaciones que cuando se acumulan y no resisten más liberan energía bruscamente. Hay una posibilidad de conocer cómo están cargándose esas fallas, pero es imposible predecir a ciencia cierta cuándo va a ocurrir. Es probable que en Turquía tengamos un nuevo terremoto, pero igual pasan veinte años y no se ha producido». Eso sí, en Chile se producirán nuevas réplicas.Ante los terremotos, lo único que le queda al ser humano es protegerse lo mejor posible. «Los países deben tener una normativa sismoresistente para que se construya con más seguridad, una normativa que debe estar basada en estudios sismológicos».

Obesidad y depresión, la pescadilla que se muerde la cola

A veces, la obesidad y la depresión están unidas por un estrecho lazo. Acaba de confirmarlo una revisión de estudios, cuyos resultados demuestran la existencia de una relación bidireccional entre ambos trastornos.
FUENTE El Mundo Digital
02/03/2010
"Las personas con sobrepeso tienen un 55% más de riesgo de desarrollar una depresión mientras que las que sufren este trastorno mental tienen un 58% más de posibilidades de convertirse en obesas", comentan los autores de este trabajo en las páginas de la revista 'Archives of General Psychiatry'. Estos investigadores, miembros de distintos centros de estudios holandeses, revisaron la literatura médica en busca de trabajos que hubieran evaluado a fondo la asociación entre obesidad y depresión. Tras realizar varios filtros, se quedaron finalmente con 15 estudios, que analizaron de forma pormenorizada.Sus conclusiones pusieron de manifiesto "una relación recíproca entre ambos trastornos tanto en hombres como en mujeres".ADIÓS AL TÓPICO DEL 'GORDITO FELIZ'En su análisis, los investigadores comprobaron que "la asociación entre depresión y obesidad era más fuerte que la que se producía entre depresión y sobrepeso", lo que, según sus palabras, sugiere que la cantidad de kilos de más influye de forma clara en las posibilidades de enfermar.Aunque no han podido establecer las causas de esta relación recíproca, estos autores barajan varias hipótesis. Según explican, la depresión podría provocar un aumento de peso debido a la aparición de distintas alteraciones neuroendocrinas. Además, también podrían influir el consumo de determinados antidepresivos o el hecho de que las personas con este trastorno son más proclives a llevar hábitos de vida poco saludables.Por su parte, los procesos inflamatorios o la resistencia a la insulina asociada a la obesidad también podrían tener un papel importante a la hora de desencadenar una depresión. Del mismo modo, también influiría de forma importante la presión psicológica que ejercen los modelos de belleza actuales sobre muchas personas con sobrepeso."Son necesarios más estudios epidemiológicos para analizar estos mecanismos", reclaman los investigadores en su trabajo. En sus conclusiones, subrayan que estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones para la práctica clínica. "Estar alerta podría conducir a una [mejor] prevención, detección temprana y tratamiento para las personas en riesgo, lo que, en última instancia, ayudaría a reducir la extensión de ambos trastornos", concluyen.

El terremoto de Chile redujo la duración del día

El terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter ocurrido el sábado en Chile, que ha dejado al menos 700 muertos, redujo muy levemente la duración del día y desplazó el eje de la Tierra en ocho centímetros, según los datos de la agencia espacial estadounidense (NASA).En un artículo publicado en la revista 'Business Week', el geofísico de laboratorio de la NASA en Pasadena, California, Richard Gross, indicó que los terremotos pueden desplazar hasta cientos de kilómetros de rocas en espacios muy reducidos, lo cual modifica la distribución de la masa en el planeta y afecta a la rotación de la Tierra.Este pequeño cambio queda englobado "en cambios más grandes debido a otras causas, como la masa atmosférica que se mueve sobre la Tierra", indicó el decano de Geofísica de la Universidad Nacional Central de Taiwan, Benjamin Fong Chao.A partir de cálculos elaborados mediante métodos informatizados, la NASA ha constatado que, a causa del terremoto de Chile, el eje de la Tierra se ha movido ocho centímetros y que "la duración del día se debe haber acortado 1,26 microsegundos (millonésimas de segundo)".No es la primera vez que se detectan cambios similares tras un terremoto. El día se redujo en 6,8 microsegundos a finales de 2004 a causa del seísmo de 9,1 grados registrado cerca de Sumatra, que provocó el mayor 'tsunami' de la historia.El efecto del patinador sobre hieloDavid Kerridge, al mando del equipo de Investigación Geológica de Reino Unido en Edimburgoe British Geological Survey in Edinburgh, lo explica así: "Cuando una patinador sube sus brazos cuando está dando vueltas consigue ir a más y más velocidad. Es la misma idea: la tierra está girando y si cambia la distribución de la masa, el tiempo de rotación cambia".Según el profesor de la Universidad de Liverpool Andreas Rietbrock, que lleva timepo estudiando la zona donde se produjo el terremoto de Chile, la Isla de Santa María, cerca de Concepción (la segunda ciudad más grande del país y una de las más dañadas por el seísmo) podría haberse elevado unos dos metros como consecuencia del temblor.También podría ocurrir lo contrario. Según recoge la CNN, en base a estimaciones científicas, si la presa de Tres Gargantas de China se llenase, sumando 40 kilómetros cúbicos de agua, produciría, debido a su peso, un incremento en la duración del día de 0.06 microsegundos.