viernes, 20 de julio de 2018

Los delfines pueden explicar por qué llega la menopausia

Solo los humanos, las ballenas y las orcas sufren este misterioso proceso biológico. La menopausia es un proceso biológico bastante extraño. Solo tres especies de mamíferos la experimentan: los humanos, las orcas y las ballenas piloto. Llegado un momento, las hembras son incapaces de tener descendencia y, sin embargo, sus vidas se prolongan durante mucho más tiempo. ¿Por qué sucede? ¿Qué sentido tiene desde un punto de vista evolutivo? Un nuevo estudio de la Universidad de Georgetown en Washington (EE.UU.) cree que otro cetáceo cercanamente relacionado, el delfín mular, puede darnos algunas claves. Los delfines mulares cuidan a sus crías más tiempo que la mayoría de los mamíferos, a veces más de ocho años si son las últimas que dan a luz, un período muy largo comparado con los diez meses durante los cuales una vaca amamanta a su ternero. Caitlin Karniski y sus colegas revisaron más de 34 años de observaciones de 229 hembras de delfín y sus 562 crías que viven frente a la costa de Monkey Mia, en el oeste de Australia. Las hembras generalmente tenían su primera cría a los 11 años, y luego daban a luz a intervalos cada vez mayores hasta su último nacimiento registrado, por lo general a los 40 años. Estos delfines suelen vivir cinco o diez años más. Los investigadores se dieron cuenta de que las crías nacidas de madres mayores tenían más probabilidades de morir antes de los 3 años que las nacidos de madres más jóvenes. El intervalo entre nacimientos también aumentó a medida que las hembras envejecían, un cambio que también se ha documentado en los chimpancés, los macacos de Berbería y los babuinos Hamadryas. Como promedio, los delfines son destetados a los 4 años de edad, pero los nacidos de madres mayores no dejan la lactancia materna hasta los cinco, algunos incluso durante más de 8 años, quizás como una forma de compensar la probabilidad de que no tener otra cría. Una compensación Karniski explica en Proceedings of the Royal Society B que esa atención extendida junto con el declive reproductivo causado por el envejecimiento pueden estar detrás de la aparición de la menopausia en otras especies. Debido a que las crías nacidas más tarde son más propensas a morir, tiene más sentido para una madre invertir su energía en su descendencia ya existente, en lugar de seguir reproduciéndose. «Las madres les enseñan a sus crías cómo cazar y las protegen de los depredadores», explica Karniski a la web de la revista «Science». Las madres mayores que no son tan buenas en estas tareas podrían amamantar a sus últimas crías más tiempo para asegurarse de que sobrevivan. El estudio se suma a otros que explican por qué en algunas especies, como la nuestra, las hembras dejan de reproducirse y en su lugar se dedican a cuidar a la descendencia que ya tienen. Una investigación anterior publicada en «Current Biology», señalaba que, entre las orcas, resulta más rentable en términos evolutivos para las veteranas dejar de reproducirse ellas mismas e invertir su energía en ayudar a sus familiares más jóvenes a tener éxito, ya que si las hembras de más edad se reproducen, sus crías son más propensas a morir. En la misma revista, otro estudio sobre las ballenas de la Universidad de Exeter y de York señala que las «abuelas» del mar son útiles al grupo, porque ayudan a los miembros de su familia a encontrar alimento durante los malos tiempos. Es decir, la sabiduría de las féminas con experiencia resulta clave para la supervivencia de la familia y no deben dedicar su tiempo a crías que quizás no sobrevivan. Estos resultados pueden arrojar luz sobre el motivo de la menopausia humana.

miércoles, 13 de junio de 2012

El bilingüismo afina la audición y refuerza la atención

Un nuevo estudio proporciona la primera evidencia biológica de que la experiencia por partida doble que tienen los bilingües con el lenguaje "afina" su sistema nervioso auditivo y les ayuda a procesar más hábilmente las comunicaciones verbales que reciben, permitiéndoles mejorar en capacidad de atención y en memoria de trabajo. La memoria de trabajo es la habilidad de manipular y usar la información almacenada brevemente en la mente. Es la que nos permite, por ejemplo, recordar un número telefónico que nos acaban de decir por vez primera, de manera que podamos marcarlo de un tirón, aunque instantes después ya no lo recordemos. El equipo de Viorica Marian, experta en bilingüismo, y Nina Kraus, especializada en neurociencia auditiva, ambas de la Universidad del Noroeste en Evanston, Illinois, Estados Unidos, ha investigado cómo el bilingüismo modifica el cerebro. En particular, Marian, Kraus, Jennifer Krizman, Anthony Shook y Erika Skoe, analizaron regiones auditivas subcorticales que reciben señales procedentes de las zonas cerebrales más vinculadas a la cognición. Kraus ya había mostrado, basándose en análisis de las regiones auditivas subcorticales, que tocar de manera habitual un instrumento musical de por vida mantiene en un grado mejorado el procesamiento del lenguaje. Para el nuevo estudio, el equipo se planteó si el bilingüismo también podría promover cambios dependientes de experiencias en la codificación básica del sonido en el tallo cerebral - una parte evolutivamente antigua del cerebro. La respuesta es un rotundo Sí, a juzgar por los resultados del estudio. El equipo de investigación encontró que la experiencia del bilingüismo cambia el modo en que el sistema nervioso responde al sonido. La gente hace crucigramas y otras actividades para mantener aguzada su mente. Pero las ventajas descubiertas por el equipo de Marian y Kraus en los bilingües son el resultado automático del mero hecho de conocer y usar dos idiomas. Parece que los beneficios del bilingüismo son singularmente potentes y amplios, e incluyen beneficios en la capacidad de atención, la de inhibición y la habilidad de manejar la codificación del sonido. El bilingüismo enriquece al cerebro y tiene efectos tangibles en las funciones ejecutivas, específicamente en la capacidad de atención y en la memoria de trabajo. En estudios futuros, Kraus y Marian investigarán si es posible obtener estas ventajas aprendiendo un idioma en una etapa ya avanzada de la vida.

Los efectos de la soledad sobre la salud cardiovascular

La carga anímica de la soledad produce cambios en el cuerpo que imitan el proceso de envejecimiento en ciertos aspectos e incrementan el riesgo de padecer enfermedades cardiacas. Los cambios en el funcionamiento cardiovascular son parte del envejecimiento normal, pero la soledad parece acelerar el proceso. Éste es el asombroso resultado de una investigación llevada a cabo por especialistas de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, la de Yale en New Haven, Connecticut, y la de Utah, todas en Estados Unidos. Para investigar los efectos del envejecimiento y la soledad sobre la salud cardiovascular, los investigadores midieron la reactividad y recuperación cardiovasculares en 91 adultos jóvenes (18 a 30 años) y 91 adultos mayores (65 a 80 años), quienes tenían que dar una conferencia y hacer aritmética mental, en un entorno de laboratorio. Antes de las tareas, fueron evaluadas las diferencias individuales en el aislamiento percibido (soledad), y antes, durante y después de las tareas se midió la presión sanguínea sistólica y la diastólica. [Img #8452] Anthony Ong. (Foto: Cornell U.) El equipo de Anthony Ong, Jeremy Rothstein y Bert Uchino constató que la respuesta cardiovascular de los adultos jóvenes solitarios a la tarea generadora de estrés social se asemejaba más a la de los adultos mayores que no se sentían solos. Como era de esperar, los investigadores encontraron que los adultos mayores tenían una mayor presión sanguínea en reposo, una mayor reactividad al estrés cardiovascular y tiempos de recuperación cardiovascular más largos en comparación con los adultos más jóvenes. La soledad aumentaba cada una de estas medidas, pero tenía efectos negativos aún mayores en los adultos de edad avanzada, haciendo que tuvieran mayor riesgo. El tiempo de recuperación de los adultos mayores solitarios, como promedio, era tan largo, que no regresaban a los niveles iniciales durante las dos horas del período de seguimiento. Aunque en estudios anteriores se había encontrado una relación entre la soledad y cambios provocados por el estrés en las respuestas cardiovasculares, éste es el primero en analizar adultos jóvenes y mayores en el mismo estudio.

sábado, 28 de abril de 2012

Cómo el reloj cerebral controla a diario los estados de ánimo

Un profesor de matemáticas en la Universidad de Michigan encabezará un proyecto internacional de un millón de dólares que examinará la conexión entre el trastorno bipolar y las anormalidades en el ciclo circadiano, es decir el ritmo cotidiano en el reloj interno de los mamíferos. En los humanos, este cronómetro con el tamaño de un grano de arroz contiene 20.000 neuronas y está ubicado justo detrás de los ojos. Se denomina núcleo supraquiasmático (NSQ) en el hipotálamo del cerebro, y es responsable de la sincronización de nuestro organismo con el día de 24 horas del planeta. Los científicos creen que este reloj está fuera de sincronía en los pacientes con trastorno bipolar, o condición maníaco depresiva. Algunos de los genes implicados en la enfermedad son los mismos que regulan el reloj biológico. Se sabe que el tratamiento común con el compuesto de litio modifica el período de ese reloj, y que cuando a los pacientes maníaco depresivos se les fuerza a permanecer en un programa de 24 horas muchos experimentan un alivio del episodio, dijo el investigador principal Daniel Forger, profesor asociado en el Departamento de Matemáticas de la UM. La forma en que el reloj cerebral controla el estado de ánimo sigue siendo un misterio. Este nuevo proyecto busca cambiar eso mediante complejos modelos matemáticos y experimentos con ratones. “Observaremos de forma continua el estado del reloj interno de los animales. Cuando veamos una variante usaremos las matemáticas para comprender su función y para probar en qué manera controla el estado de ánimo”, añadió Forger. [Img #7880] (Foto: U. Michigan) Los investigadores examinarán los cerebros de ratones deprimidos y ratones normales y buscarán las anormalidades de la actividad eléctrica. Los científicos procuran determinar cuáles son las regiones del reloj que corresponden con diferentes estados de ánimo en los animales. “Aprenderemos mucho acerca del ritmo circadiano, el cual, además, podría desempeñar un papel en el mal de Alzheimer, el cáncer y los ataques cardiacos aparte de la depresión en sí”, dijo Forger. También participan en este proyecto Toru Takumi, un profesor en el Laboratorio de Biociencias Integrativas de la Universidad de Japón en Hiroshima; y Hugo Piggins, profesor de Ciencias en la Universidad de Manchester (Inglaterra). El proyecto obtiene sus fondos de una donación del Programa competitivo internacional de la Frontera de Ciencias Humanas, que sustenta la investigación básica de ciencias de la vida con financiación de 13 países y la Unión Europea. (Fuente .U. Michigan)

Ansiolítico administrable en forma de espray nasal

Los medicamentos que actúan sobre el cerebro, como por ejemplo los ansiolíticos empleados para mitigar estados exacerbados o persistentes de ansiedad, deben superar numerosos obstáculos en el difícil camino para llegar hasta este órgano. Por ejemplo, si un paciente toma una píldora, el fármaco debe pasar por el sistema digestivo, el hígado y la barrera hematoencefálica. Esto provoca a menudo efectos secundarios que pueden llegar a ser problemáticos. Además, se pierde o queda alterada una gran cantidad de la sustancia activa necesaria, si no es que queda del todo destruida. El Neuropéptido S, una sustancia ansiolítica descubierta recientemente, no sería capaz de llegar al cerebro de esta manera. El tratamiento con esta sustancia sólo sería posible mediante una inyección en el cerebro, un proceso no concebible para un paciente. Sin embargo, en una nueva investigación se ha explorado una vía alternativa de administración, no invasiva, en forma de espray que se inhala por la nariz, y los resultados son prometedores. El equipo de la psiquiatra Ulrike Schmidt, del Instituto Max Planck de Psiquiatría en Alemania, examinó, con la ayuda de experimentos en ratones, si el Neuropéptido S podría llegar al cerebro a través de la mucosa nasal y surtir efecto del modo deseado. Apenas 30 minutos después de haberlo administrado a través de la mucosa nasal, ya habían llegado pequeñas cantidades del Neuropéptido S al cerebro de los ratones. El efecto ansiolítico apareció cuatro horas más tarde: Se pudo observar que efectivamente los ratones estaban menos ansiosos. [Img #7686] Células del hipocampo que han absorbido el Neuropéptido S. (Foto: © Max Planck Institute of Psychiatry) Esto demuestra la eficacia del Neuropéptido S cuando es administrado por vía intranasal. El mecanismo molecular exacto de acción del Neuropéptido S todavía no está claro. Sin embargo, como han mostrado las pruebas electrofisiológicas, influye claramente en las vías de transmisión de señales entre las neuronas del hipocampo, una estructura cerebral importante para el aprendizaje y la memoria. Los investigadores sospechan que el Neuropéptido S tiene un efecto atenuante en ciertas señales del centro cerebral de las emociones, y que como resultado el individuo experimenta menos ansiedad. Estos resultados confirman que el Neuropéptido S es un prometedor fármaco para el tratamiento de pacientes que sufren trastornos de ansiedad.

Cada idioma natal tiene una distinta carga intrínseca de trabajo para el cerebro

Para una persona resulta más difícil leer en su idioma natal si éste es el árabe que si es el hebreo o el inglés, debido a que cuando el cerebro procesa el árabe los dos hemisferios cerebrales dividen el trabajo de modo distinto a lo que hacen cuando es el hebreo o el inglés el idioma procesado. Éste es el llamativo resultado de un nuevo estudio realizado por dos especialistas de la Universidad de Haifa, Israel. De estos resultados se deduce que la contribución de las dos mitades del cerebro al procesamiento del lenguaje escrito depende de la estructura lingüística y gráfica del idioma. Por tanto, cada idioma natal tiene una distinta carga intrínseca de trabajo para el cerebro. Los dos hemisferios del cerebro gobiernan tipos diferentes de actividades: El hemisferio derecho se especializa más en el procesamiento de tareas espaciales y el procesamiento holístico (de patrones) en los mensajes, mientras que el hemisferio izquierdo es responsable del procesamiento de mensajes verbales y del procesamiento localizado de mensajes. Para poder examinar la interacción entre los dos hemisferios mientras se lee en hebreo, inglés y árabe, Raphiq Ibrahim y Zohar Eviatar realizaron dos experimentos con sujetos que fueron asignados a uno de tres grupos de acuerdo a su idioma natal: árabe, inglés o hebreo. Cada grupo realizó el test en su idioma natal. Una comparación entre los resultados de ambos experimentos estableció el grado de interacción entre los dos hemisferios durante el procesamiento cerebral de cada idioma utilizado. [Img #7827] Para una persona resulta más difícil leer en su idioma natal si éste es el árabe que si es el hebreo o el inglés. (Foto: Amazings / NCYT / JMC) Los resultados muestran que para quienes leyeron en hebreo e inglés, los dos hemisferios cerebrales trabajaron de forma independiente en la tarea de lectura, por lo que cada hemisferio podía hacer su trabajo sin verse afectado por las dificultades con las que se topase el otro al hacer el suyo. Por el contrario, para quienes leyeron en árabe, el hemisferio derecho no pudo trabajar de forma independiente en las tareas de lectura, ya que necesitaba usar recursos del hemisferio izquierdo. Según Ibrahim, la conclusión más importante del hallazgo es que a pesar de las similitudes entre el árabe y el hebreo, cuando una persona lee árabe su hemisferio cerebral derecho no puede funcionar de forma independiente y la carga cognitiva se hace especialmente pesada, haciendo que resulte más difícil leer este idioma, incluso para las personas cuyo idioma natal es el árabe. Los resultados del estudio indican que en el ámbito de la lectura de palabras, la forma estructural de la ortografía árabe, es decir, los contornos gráficos de los signos escritos de este idioma, activa el sistema cognitivo de modo diferente a como lo hacen los contornos gráficos de los signos de otros idiomas. La cuestión que se plantea, por tanto, es si, en el mundo moderno, las personas que hablan ciertos idiomas tienen ya de entrada una ventaja, por el ahorro de recursos cognitivos, sobre quienes hablan otros idiomas.

Las personas nacidas en el invierno tienen más riesgo de sufrir esquizofrenia

Las personas nacidas durante la posguerra (considerada hasta el año 1959) y durante los meses de invierno (enero, febrero y marzo) tienen más posibilidades de desarrollar esquizofrenia en el comienzo de la edad adulta. El riesgo de padecer esta enfermedad mental está relacionado con el déficit de vitamina D, que en parte podría explicar la asociación observada entre nacer en invierno (estación con menos exposición a la luz solar y, por tanto, menor producción de vitamina D) y el mayor riesgo de esquizofrenia; y también la mayor prevalencia de esquizofrenia detectada en países más al norte, donde hay menos luz solar. Estos son algunos de los resultados de un artículo publicado en la revista Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry por científicos de la Universidad de Granada (España) sobre datos de personas que requirieron hospitalización psiquiátrica entre 1998 y 2006. El estudio confirma que entre quienes padecen esquizofrenia hay una elevada proporción de nacidos en invierno, especialmente en el mes de enero, comparada con la proporción en los otros meses del año. En el estudio ha colaborado Francisco Díaz Atienza, del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, junto a José María Martínez-Ortega, María Dolores Carretero, Luis Gutiérrez-Rojas, Dolores Jurado y Manuel Gurpegui del Instituto de Neurociencias. El objetivo de esta investigación fue comparar las tasas de nacimiento en invierno entre 321 pacientes con esquizofrenia de Granada hospitalizados entre los años 1998 y 2006. Además, se analizó si la proporción de pacientes con esquizofrenia nacidos en invierno se distribuía por igual entre hombres y mujeres, y también si esta proporción fue distinta entre los nacidos durante la postguerra de la guerra civil española (un tiempo caracterizado por una mayor restricción alimentaria) y los nacidos después. El estudio mostró que la diferencia del exceso de nacimientos en invierno entre hombres y mujeres con esquizofrenia fue similar (aunque en mujeres la proporción observada no fue significativamente superior a la esperada debido al pequeño tamaño muestral). Estudios previos demuestran que los varones con esquizofrenia nacidos en invierno tienen un comienzo más temprano de la enfermedad, presentan menos antecedentes familiares y nacen con más frecuencia en zonas urbanas. Además, los hombres podrían ser más vulnerables que las mujeres al efecto de complicaciones obstétricas en el segundo trimestre de embarazo, debido a la menor maduración en útero y al mayor número de alteraciones estructurales cerebrales. Al comparar los nacidos durante la postguerra (hasta el año 1959) con los nacidos después, los investigadores observaron que la proporción de nacimientos en invierno en pacientes con esquizofrenia durante el período de postguerra fue del 40%, significativamente superior al 28% observado de 1960 a 1986. Se especula con que esa diferencia se ha acortado debido a una mejora en los cuidados obstétricos durante el embarazo y a la mejora nutricional materna (otros estudios han demostrado que hay mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia cuando ha habido una privación nutricional prenatal, cuando la madre tiene bajo peso o cuando la madre tiene déficit de hierro o de vitamina D). [Img #7801] El riesgo de padecer esta enfermedad mental está relacionado con el déficit de vitamina. (Imagen: Skinner Photography) “Numerosas investigaciones han demostrado que nacer en invierno en países del hemisferio norte se asocia a una mayor posibilidad de desarrollar esquizofrenia en la edad adulta”, explica José María Martínez Ortega, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Granada, autor principal de este artículo. Aunque se desconoce el mecanismo que subyace a este hecho, “podría ser sólo una expresión del efecto de diversos agentes ambientales que actúen durante la gestación, tales como complicaciones obstétricas, infecciones virales (en particular durante el segundo trimestre de embarazo) o déficits nutricionales”. La hipótesis que se postula es la del neurodesarrollo por la que el cerebro del feto quedaría dañado, pero esa alteración sólo se manifestará cuando el sistema nervioso haya alcanzado un mayor grado de maduración y de complejidad funcional. “Se puede comprender mejor siguiendo el símil de un ordenador infectado por un virus: mientras no se utilicen determinadas funciones, el virus no tiene por qué manifestarse. Algo parecido ocurre con la esquizofrenia, que estaría latente pero no aparecería hasta la edad adulta”, concluye. (Fuente: UGR)