Un equipo de físicos e ingenieros de la Universidad de British Columbia (UBC) ha realizado un experimento en un canal de agua cuyos resultados impulsan una teoría propuesta por el eminente físico británico Stephen Hawking hace 35 años. Para ello, los científicos han simulado un «agujero blanco», algo así como lo opuesto a un agujero negro, una región del espacio donde supuestamente no puede caer nada y que todo lo escupe, aunque se trata, sencillamente, de una solución matemática. Esta curiosa investigación ha sido presentada en el ejemplar de la revista Physical Review Letters.
En 1974, Hawking predijo que los agujeros negros -objetos con un tirón gravitatorio tan fuerte que nada escapa de ellos- también emiten radiación, aunque de forma muy débil. De acuerdo con la teoría, el campo gravitatorio del agujero negro separa los fotones de en pares, de forma uno de ellos cae en el agujero negro, pero el otro escapa en forma de radiación. En definitiva, que el agujero no se traga todo lo que pilla.
Los investigadores de la UBC, liderados por la científica Silke Weinfurtner, pusieron a prueba la teoría de Hawking creando un 'agujero blanco' en un canal de agua de seis metros de largo. El equipo colocó un obstáculo para interrumpir el flujo de agua, de forma que se creaba una región de alta velocidad que bloqueaba las ondas de superficie, generando un flujo de bajada a partir del de subida. La obstrucción simulaba un agujero blanco, el inverso de un agujero negro.
MÁS PREGUNTAS QUE RESPUESTAS
Las ondas superficiales se dividieron en pares de ondas de profundidad, análogo al par de fotones de la teoría de Hawking. Como en los agujeros negros, demostraron que el análogo también emite un espectro térmico de radiación.
«Aunque esta simulación obviamente no demuestra la teoría de Hawking, demuestra que sus ideas se aplican ampliamente», afirma el físico teórico de la UBC William Unruh. «Además de impulsar la teoría de Hawking, los experimentos han generado un número de preguntas sin respuesta sobre la mecánica de fluidos de interés en ingeniería», añade Lawrence.
Mostrando entradas con la etiqueta fisica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fisica. Mostrar todas las entradas
lunes, 24 de enero de 2011
viernes, 26 de febrero de 2010
Si Hay Universos Paralelos, Algunos Podrían Albergar Vida Pese a Tener una Física Diferente de la Nuestra
Alejandro Jenkins, especialista en física teórica de altas energías en la Universidad Estatal de Florida, y Gilad Perez, teórico en el Instituto Weizmann de Ciencia en Israel, han llegado a una asombrosa conclusión sobre las leyes físicas que podrían existir en otros universos.
Nuestras vidas aquí en la Tierra, y todo lo que vemos y conocemos del universo que nos rodea, dependen de un conjunto preciso de condiciones que hace posible que existamos. Por ejemplo, si las fuerzas fundamentales que moldean la materia en nuestro universo estuvieran alteradas incluso ligeramente, es posible que los átomos nunca se hubieran formado, o que el elemento carbono, considerado un elemento fundamental para la vida como la conocemos, no existiera. ¿Entonces cómo es que existe este equilibrio tan perfecto? Algunos lo atribuyen a Dios, pero por supuesto, eso está fuera del dominio de la física.La teoría de la "inflación cósmica", desarrollada en la década de los 80 con el fin de resolver ciertos enigmas sobre la estructura del universo, predice que el nuestro es sólo uno entre incontables universos que surgen del mismo vacío primigenio. No tenemos un modo de ver esos otros universos, aunque muchas de las otras predicciones de la inflación cósmica han sido corroboradas recientemente por mediciones astrofísicas.
google_protectAndRun("ads_core.google_render_ad", google_handleError, google_render_ad);
Partiendo de algunas de las ideas actuales de la comunidad científica sobre la física de altas energías, es plausible que esos otros universos pudieran tener cada uno interacciones físicas diferentes. Así que quizás no hay ningún misterio en que hayamos ocupado el universo en el que las condiciones son las adecuadas para hacer posible la vida. Por pura estadística, entre muchísimos universos distintos alguno ha de ser apto para generar vida. Esto es análogo a cómo, de entre los muchos planetas de nuestro universo, ocupamos el mundo excepcional donde las condiciones son adecuadas para la evolución orgánica.Lo que los teóricos como Jenkins y Perez hacen es adaptar los cálculos de las fuerzas fundamentales con el objetivo de predecir los efectos resultantes en posibles universos alternativos. Algunos de estos resultados son fáciles de predecir. Por ejemplo, si no existiera la fuerza electromagnética, no habría átomos ni enlaces químicos. Y sin gravedad, la materia no se habría fusionado en planetas, estrellas y galaxias.Lo sorprendente acerca de los resultados de la labor de estos dos científicos es que han descubierto condiciones que, aunque son muy distintas a las de nuestro propio universo, sí podrían permitir, al menos hipotéticamente, la existencia de vida. El aspecto que tendría esa vida ya es otra historia.
Nuestras vidas aquí en la Tierra, y todo lo que vemos y conocemos del universo que nos rodea, dependen de un conjunto preciso de condiciones que hace posible que existamos. Por ejemplo, si las fuerzas fundamentales que moldean la materia en nuestro universo estuvieran alteradas incluso ligeramente, es posible que los átomos nunca se hubieran formado, o que el elemento carbono, considerado un elemento fundamental para la vida como la conocemos, no existiera. ¿Entonces cómo es que existe este equilibrio tan perfecto? Algunos lo atribuyen a Dios, pero por supuesto, eso está fuera del dominio de la física.La teoría de la "inflación cósmica", desarrollada en la década de los 80 con el fin de resolver ciertos enigmas sobre la estructura del universo, predice que el nuestro es sólo uno entre incontables universos que surgen del mismo vacío primigenio. No tenemos un modo de ver esos otros universos, aunque muchas de las otras predicciones de la inflación cósmica han sido corroboradas recientemente por mediciones astrofísicas.
google_protectAndRun("ads_core.google_render_ad", google_handleError, google_render_ad);
Partiendo de algunas de las ideas actuales de la comunidad científica sobre la física de altas energías, es plausible que esos otros universos pudieran tener cada uno interacciones físicas diferentes. Así que quizás no hay ningún misterio en que hayamos ocupado el universo en el que las condiciones son las adecuadas para hacer posible la vida. Por pura estadística, entre muchísimos universos distintos alguno ha de ser apto para generar vida. Esto es análogo a cómo, de entre los muchos planetas de nuestro universo, ocupamos el mundo excepcional donde las condiciones son adecuadas para la evolución orgánica.Lo que los teóricos como Jenkins y Perez hacen es adaptar los cálculos de las fuerzas fundamentales con el objetivo de predecir los efectos resultantes en posibles universos alternativos. Algunos de estos resultados son fáciles de predecir. Por ejemplo, si no existiera la fuerza electromagnética, no habría átomos ni enlaces químicos. Y sin gravedad, la materia no se habría fusionado en planetas, estrellas y galaxias.Lo sorprendente acerca de los resultados de la labor de estos dos científicos es que han descubierto condiciones que, aunque son muy distintas a las de nuestro propio universo, sí podrían permitir, al menos hipotéticamente, la existencia de vida. El aspecto que tendría esa vida ya es otra historia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)